Ni una sola palabra de amor: un corto muy real

No hay mejor fuente de inspiración que lo que la realidad nos da constantemente, por eso cuando se trata de crear de nada sirve encerrarse a pensar durante días, tu fuente de inspiración está siempre fuera y debes aprender a transformar esos regalos que la realidad te da en materia creativa. Imagino que exactamente eso fue lo que hizo El Niño Rodríguez, un caricaturista y creativo argentino que tuvo la suerte de recibir un enorme regalo al comprar un contestador viejo en un mercado de pulgas.

El resultado de toda esta historia es Ni una Sola Palabra de Amor, un corto que ha recibido una gran cantidad de premios en festivales de cine de todo el mundo durante el 2012, y que se pasea por Youtube desde agosto del 2013, momento a partir del cual se convirtió en viral obteniendo más de un millón de visitas en tiempo récord. Estoy segura que para cuando el lector acabe esta nota, se sumará enseguida una visita más (adicional a las 15 que he hecho yo misma viéndolo una y otra vez)

Ni una sola palabra de amor: un corto muy real

A las manos de el Niño Rodríguez llegó un contestador antiguo obtenido en un mercadillo. Este contestador, como suele ocurrir con estos aparatos de antaño, traía dentro un casette. La sorpresa es que ese casette contenía no una, sino un gran número de grabaciones completamente auténticas de llamadas que ocurrieron hace más de 15 años.

Estas llamadas son de María Teresa a su pareja Enrique. Las llamadas de una mujer que busca una respuesta  y espera hasta desesperar que ese hombre que se ha ido le dedique unos minutos. Con el audio original de todas esas grabaciones, sin modificarlo en lo más mínimo, el Niño Rodríguez se valió de la  actriz Andrea Carballo para encarnar a la desesperada e insistente María Teresa, creando una pieza audiovisual  inusual y fantástica.

El resultado es Ni una Sola Palabra de Amor, un corto que refleja de manera clara y contundente el estado de una relación cuando se encuentra en plena crisis. Las emociones, los cambios de discurso, los desniveles, una dirección de fotografía impecable y una puesta en escena simple pero genial son los componentes de este corto muy real, que sin más les invito a ver en este instante.

Estoy más que segura que, no solo lo disfrutarán, sino que más de uno se encontrará a sí mismo reflejado en esa voz y ese desespero.

Débora De Sá Tavares

@deboradesat

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