Arte urbano para deleitarse y reflexionar

Hace un par de décadas atrás hacer un grafiti en cualquier pared que no sea de tu propiedad era un delito. Hoy continua siéndolo, pero la idea de delito comienza a tener detractores frente al surgimiento del arte urbano, el arte callejero o street art, que llegó en la década de los 90 para quedarse (afortunadamente), siendo ya una seña habitual en ciudades tan alucinantes como Berlín o Londres.

Sabemos que el “lienzo” del arte callejero son las fachadas de edificios, locales comerciales, edificaciones públicas, entre otros, lo que automáticamente convierte esto en un acto de vandalismo según afirman las autoridades, pues se viola la propiedad privada. Pero no por eso se puede obviar que hay todo un fenómeno llamado arte urbano con representantes propios y muestras de talento y creatividad que dejan a cualquiera con la boca abierta. Street art que llegó para deleitarnos y hacernos reflexionar.

Arte urbano más allá del grafiti

Al hablar de este tipo de manifestación artística se debe obviar la típica firma en la pared ininteligible del grafitero de turno, o el clásico “María perdóname te amo”, que debería ser delito solo por meloso. No se trata del grafiti convencional  sino de cosas maravillosas como esta: arte callejero arte urbano una impresionante intervención en un edificio en restauración en Berlin que me dejó sin aliento cuando me la topé. Sus personajes son tan reales que parecen estar hechos en tercera dimensión, un ejemplo increíble de arte callejero en toda su expresión.

Esta obra fue realizada por el famoso artista callejero francés J.R, en abril de 2013, y para mi visita en Julio continuaba allí. En este link pueden ver varias fotos más detalladas del trabajo.

Para alguien que haya tenido pocas o ninguna oportunidad de ver una obra de arte frente a frente, encontrarse con esto, totalmente gratis y en medio de la calle, debe ser maravilloso.

Lo que para mí hace que el street art sea realmente arte es que detrás de él existe todo un pensamiento claro y estructurado: hay una idea que se quiere trasmitir, un mensaje que invita a la rebelión o la reflexión, una técnica artística y, sobre todo, un lugar elegido a consciencia que normalmente no es cualquier lugar. Esta obra se encuentra en Ostbahnhof una de las estaciones de tren que permite el acceso hacia la East Side Gallery, la galería de arte urbano más grande del mundo, que no es mas que una enorme porción del muro de Berlín intervenida por diversos artistas en 1990 tras su caída.

A pesar de esto, son muchos los políticos y personas de a pie que opinan que el arte urbano no es más que vandalismo puro y duro. Claramente no comparto este pensamiento, y creo que este tipo de trabajos son un modo eficaz de invitar a la reflexión a un mundo que, la mayor parte de las veces, rehuye de este ejercicio.

arte urbano arte callejero También es una forma de protesta, de crítica social y de ironía de las más directas  que han existido. Para comprobarlo basta con ver el trabajo de gente como Banksy o Bleck le Rat, polémico por ser siempre una plataforma para reflexionar acerca del sistema y el mundo en el que vivimos.

Stencils que difícilmente nos dejan indiferentes, murales impresionantes tanto en su técnica como en sus ideas, una forma de comunicación masiva que tiene fanáticos y detractores. El genio de la creación callejera que cada día va ganando más y más espacio en nuestra ciudades.

¿Vandalismo? Habría que afinar nuevamente los términos y pensar si el irónico planteamiento de Banksy en este stencil no tiene mucho de cierto: “si el grafiti cambiara algo sería ilegal”

Débora De Sá Tavares

@deboradesat

 

 

 

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