Dran: el arte urbano como crítica social

El arte urbano gana cada vez más espacio, no solo como una manera de mantener al ciudadano en contacto con distintas formas de creación, sino como una importante vía para la crítica social. Colectivos como TrustoCorp o reconocidos street artists como Banksy, han revelado las inmensas posibilidades de las calles para hacer llegar mensajes contundentes acerca del modo (tan absurdo) en el que vivimos. Y el francés Dran se suma a este movimiento, representando de forma sólida el arte urbano como crítica social.

Dran

Este ilustrador y artista urbano de Touluse se ha convertido en todo un referente gracias a su forma clara de revelar las disfuncionalidades, no solo del estereotipo francés, sino también las de la sociedad global. Aunque suene ambicioso, su humor negro y casi cínico y su planteamiento inteligente, hacen posible que Dran consiga esto. Con un estilo visual bastante distintivo, sus protagonistas son normalmente muñecos regordetes de expresiones extrañas, que llegan a cuestionarnos acerca de nuestra propia incoherencia como seres humanos.

Sus intervenciones pueden aparecer de forma casual pintadas en cualquier pared, y también han figurado en su libro “Yo amo mi mundo”, pero uno de los trabajos sin duda más interesantes de Dran son sus dibujos en cajas de cartón. Jugando con las propias advertencias que normalmente se encuentran en las cajas de distintos productos, el artista ilustra la conexión que puede haber entre esas frases y distintos elementos.

Así un corazón es frágil, una mujer siendo golpeada por un hombre también puede serlo, una caja de Marlboro muestra a un hombre débil conectado a una máquina para respirar, o una de cartón común nos revela a un cerebro que reza “reutilizable”. Sin rodeos, sin sutilezas, Dran nos cachetea con una obra que critica a la sociedad, para evidenciar al mismo tiempo el importante aporte del arte urbano en nuestros días.

Dran

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En un mundo donde los medios y los políticos intentan adoctrinarnos, en una sociedad llena de incongruencias e hipocresías, de forma casi paradójica el trabajo de Dran resulta un respiro de aire fresco, una vía para pensar y reflexionar acerca del extraño y complejo mundo en el que todos vivimos. Y es que lo creamos o no, cualquiera de nosotros puede ser el próximo protagonista de alguno de sus trabajos.

Débora De Sá Tavares

@deboradesat

 

Dran

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